El comandante general de la Policía Nacional, Fausto Salinas, actualizó esta tarde el balance del paro nacional que llega este miércoles a su día 10, en particular las consecuencias de los hechos de violencia ocurridos en la víspera en la ciudad del Puyo.

El jefe policial puntualizó que la entidad ha registrado de 114 policías heridos, 10 patrulleros destruidos, incluidos los de Pastaza, 39 patrulleros con daños materiales, 7 motocicletas destruidas y 7 con daños materiales.

Sin precisar datos, el balance incluye una serie de daños y pérdidas de motocicletas, armas de dotación y radios de la institución, que estarían en poder de pobladores o manifestantes de la zona. “Estamos contabilizando el número exacto”, manifestó Salinas,

Sobre la situación de los uniformados en Puyo tras los hechos de violencia, el comandante Salinas indicó que algunos policías fueron retenidos por comunidades indígenas, pero “están a buen recaudo” a excepción de dos agentes policiales que aún siguen “secuestrados”.

 

La Policía cuenta con pruebas de que uno de los policías está con vida por información publicada en medios sociales. Sin embargo, del otro policía la institución uniformada no ha tenido noticias en las últimas horas, señaló Salinas.

Este rapto de uniformados fue parte de los actos de vandalismo que se desataron la noche del martes en Puyo (Pastaza), luego de que se dio a conocer la noticia sobre el fallecimiento de un comunero kichwa, durante las protestas en la zona.

“Hemos pedido a la Cruz Roja Internacional que participe en este proceso para que pueda, primero, constatar que los policías se encuentran en buenas condiciones, y se proceda de forma inmediata a la liberación”, señaló Salinas.

 

Respecto a la situación de los uniformados que resultaron heridos y que requirieron atención médica tras los disturbios en Puyo, Salinas dijo que “uno de ellos necesita traslado para recibir atención médica en un nivel superior”.

 

Denunció, además, el impedimento de trasladar al uniformado herido y debido a que los manifestantes poncharon las llantas de la ambulancia en que era traslado de emergencia. Además de impedir su paso, los manifestantes golpearon al herido y lo obligaron a leer un manifiesto, declaró Salina.

 

El comandante de la Policía también reiteró los informes iniciales de que en la víspera en el Puyo se produjeron hechos de violencia que no solo afectaron a una Unidad de Policía Comunitaria. Esto debido a que se produjo el saqueo y la destrucción de una sucursal del Banco de Guayaquil, el saqueo de varios locales comerciales y el robo de electrodomésticos.