Por Gabriela Murgueytio – 22 de junio de 2022

 

El ministro del Interior, Patricio Carrillo, enfatizó este miércoles, 22 de junio de 2022, en que no cederán a la presión y condicionamientos del movimiento indígena para retirar a la fuerza pública de las calles.

“Debido a la escalada de violencia, de actos vandálicos y delictivos registrados a nivel nacional durante la protesta, efectivos de la Policía Nacional y de Fuerzas Armadas permanecerán en la misma política de defensa y con las capacidades intactas en las calles para defender el orden público y también la democracia en el país”, enfatizó Carrillo en rueda de prensa.

 

Esto porque en el Puyo, provincia de Pastaza, según informó el ministro, hay 18 policías desaparecidos, 6 gravemente heridos con perdigones y 3 retenidos por las comunidades indígenas quichuas y shuar, lideradas por Marlon Vargas, a quien responsabilizó de los hechos violentos de la noche de este miércoles que terminaron con la vida de una persona y, además, con la destrucción de 18 patrulleros y de toda la infraestructura policial de la localidad.

 

A ello hay que sumarle que esta mañana, en el Puyo, los manifestantes quemaron la Unidad de Policía Arajuno, la UPC de Tarqui y destrozaron el CDP de la localidad, según lo confirmó Fausto Salinas, Comandante General de la Policía Nacional.

“Estamos contrariados porque el movimiento indígena que ha dicho que busca paz han elevado su nivel de violencia a escala nacional y en especial en el Puyo”, indicó Salinas quien hizo un llamado al diálogo a la dirigencia indígena para parar las protestas y la violencia de las mismas.

Carrillo denunció que hay integrantes de la movilización cuyas peticiones son justas pero que también hay grupos radicales dentro del indigenismo que han generado actos que sobrepasan la racionalidad a los que se han unido grupos guevaristas, estudiantes violentos, comités de la revolución ciudadana (CDR) y sus líderes en barrios periféricos de Quito como Cutuglagua y Calderón con acciones terroristas como las de templar cables que casi han degollado a motociclistas y ciclistas en la Ruta Viva y también en la vía a la Mitad del Mundo.

Para Carrillo está claro que las protestas nacionales también tienen tintes políticos que buscan desestabilizar la democracia.