Presidente Lasso le apuesta a la reconciliación con la Asamblea Nacional y desiste de la muerte cruzada

Por Gabriela Murgueytio –

Durante su Informe a la Nación, el presidente Guillermo Lasso, ratificó que no tiene intención de disolver a la actual Asamblea Nacional ya que el país no necesita nuevas elecciones sino gobernantes que le gobiernen bien.

El Jefe de Estado reconoció que durante su primer año de gestión la relación con el poder Legislativo tuvo problemas y no pasó por su mejor momento y que la posibilidad de una muerte cruzada es una facultad que siempre seguirá sobre la mesa.

“Probablemente algunas organizaciones quieran tener todo el poder para gobernar solas. Probablemente quisieran llegar y deshacer todo el trabajo de gobiernos anteriores, y así refundar una vez más el país. Entiendo que, inclusive desde mi propio lado del espectro político, habrá respetables voces que quieren hacer lo mismo”, reconoció.

El Mandatario precisó que la tarea es construir un pueblo a través de consensos mayoritarios, que “no se consigue disolviendo asambleas ni convocando elecciones”

Para Lasso la crisis entre los poderes Ejecutivo y Legislativo podría convertirse en una oportunidad para la reconciliación y para la innovación.

“Si estamos aquí, es precisamente para actuar en función de todo aquello que está por encima de nuestras diferencias”

No he venido a saciar el odio de pocos, sino el hambre de muchos”, fue la frase que expresó Lasso al culminar la lectura de su informe de un año de gestión.

En todo su discurso, el Jefe de Estado solo mencionó dos veces Asamblea. Y una vez la palabra “disolver”. Repitió siete veces el término “puente” hacía el nuevo Ecuador. Siete veces refirió “democracia”, y en 12 ocasiones pronunció “oportunidades”.