Un fallecido, seis policías heridos por traumas de perdigones, tres policías retenidos en comunidades, 18 policías desaparecidos, y vehículos incendiados registra la Policía Nacional tras los hechos de violencia que se produjeron ayer en la ciudad del Puyo.

Estos hechos habrían iniciado luego de que la comunidad presenciara la muerte del joven Guido Guatatuca, un hombre Kichwa de la comuna de San Jacinto, supuestamente a consecuencia de un impacto en su rostro de una bomba lacrimógena lanzada por la Policía Nacional.

El ministro del Interior, Patricio Carrillo, dijo que una “turba criminal que generó absoluto terror”. “Responsabilizamos a los dirigentes nacionales y al dirigente local Marlon Vargas, que es uno de los sujetos que más enardeció, con su posición absolutamente radical a estas comunidades”, agregó.

Anticipó que hoy se presentará en la Fiscalía la denuncia formal. “Estos actos irracionales no son protesta social. Son actos criminales que han puesto en riesgo la vida de la población civil y la fe pública”, agrego.

El funcionario dijo además que “ha resultado absolutamente ineficiente el diálogo en la ciudad del Puyo, ayer. Es el lugar donde se realizaron las mayores hostilidades. Gente en estado etílico, se generaban turbas impresionantes que no dejaban que personas puedan atenderse en términos de salud, el paso de ambulancias, de víveres. El desabastecimiento llegaba a niveles intolerantes”.

Responsabilizó al dirigente indígena amazónico Marlon Vargas por incitar a que dos comunidades de Pastaza atacaran con armas ancestrales, lanzas y explosivos a unidades policiales y policías.

El funcionario insistió que estos hechos son “actos absolutamente irracionales”.

Además de esta infraestructura vehículos y motos policiales, también resultaron afectados bienes públicos y privados como una sucursal de un banco privado.

La Policía Nacional, sin embargo, deslindó cualquier tipo de responsabilidad en este hecho. El ministro del Interior, Patricio Carrillo, se pronunció sobre estos hechos